Oportunidad y desarrollo, con los hornos solares

Alternativas ecológicas, los hornos y las calderas solares permiten reducir hasta un 50% las facturas de energía en los hogares de algunos países en desarrollo. Una pequeña herramienta con grandes posibilidades, que vamos a presentar aquí a través del ejemplo de la asociación francesa Bolivia inti sud soleil que ha difundido 10.000 hornos en diez años. Un éxito que le ha permitido recibir el apoyo del fotógrafo Yann Arthus-Bertrand.

Bolivia-solar-oven

«Para un tercio de la humanidad, es decir los más pobres, la madera, el carbón y las boñigas de vaca son la única energía de cocción», explica un pequeño documental en la web de Bolivia inti – sud soleil, una asociación que difunde desde hace diez años calderas solares como modelo caja u hornos solares en América Latina.
Esta herramienta es revolucionaria en los países andinos, donde los recursos en madera a 4.000 metros de altitud son inexistentes y el gas muy costoso. «En estos países, se divide el consumo en energía por dos gracias al horno solar», asegura Vincent Dulong, director de Bolivia inti.
Los ahorros se reinvierten inmediatamente y permiten aumentar la comodidad doméstica. Las familias pueden ahora cocer pan, usar agua caliente para fregar los platos o ducharse, lo que antes era considerado como un lujo.
Al reducir las inhalaciones de humo en espacios cerrados, la nueva herramienta disminuye los riesgos sanitarios. Según Bolivia inti, casi un millón y medio de personas muere cada año como consecuencia de enfermedades causadas por la exposición al humo de fuerte concentración.
Además, el horno de energía solar libera a las mujeres de la dura labor de ir a buscar importantes cantidades de madera «a diez, y a veces veinte kilómetros ». Otras ONG destacan el peligro que corren las mujeres durante estos recorridos a solas y lejos de su casa, especialmente en África donde las violaciones son frecuentes. Por lo tanto, el horno solar permite evitar este riesgo.

Un horno por tan solo 30 euros

Una pequeña revolución a bajo coste: unos 100 euros el horno y las familias que reciben el apoyo de Bolivia inti solo pagan un tercio de este precio. Los bolivianos, que los ensamblan ellos mismos , tienen luego seis meses para pagar este importe. « Si lo usan durante este periodo, el costo está en parte amortizado al final del pago!», explica Françoise Jegou, fundadora de la asociación francesa.
Bolivia-solar-oven-2A finales de 2009, Bolivia inti había difundido casi 10.000 hornos solares desde su creación y en 4 países  Bolivia, Perú, Chile y Argentina. En total 50.000 personas se beneficiaron de la herramienta en La Paz en Bolivia, a Puno una ciudad de Perú a orillas del Lago Titicaca, o en Arequipa, una chabola peruana de 200.000 habitantes y en zonas rurales del continente. Una cifra en aumento constante: de los 77 hogares hace diez años a las 2.000 familias que obtuvieron un horno en 2010.

« Una tonelada de CO2 por horno y por año »

La reducción del impacto por carbón se añade al dinero ahorrado. « Una tonelada de CO2 por horno y por año », estima Vicent Dulong. Hasta el punto que Good Planet, la fundación de Yann Arthus-Bertrand decidió comprarles el CO2 ahorrado. Una financiación que constituye el 10% del presupuesto total y el 20% de las subvenciones enviadas a América Latina. « Y cada vez nos pide hacer más », sonríe Françoise. Y cuando el ecologista menciona las donaciones, realizadas para las operaciones de difusión de los hornos solares en América Latina, asegura que su reportaje « Vista desde el cielo » es « compensado en carbón », en referencia a Bolivia inti.
La asociación también ha sido seleccionada para la « Solidaria del Chocolate ». Una regata durante la cual los mecenas transfieren fondos destinados a apoyar iniciativas solidarias. El Centro de los dirigentes jóvenes de empresa de las ciudades de Nantes y Saint-Nazaire (Francia) les transfirió así 25 000 euros.

Los usuarios crecen en Francia

El uso del horno solar ha seducido también a los franceses. Desde varios años, se imparten cursos en varias ciudades francesas (Angers, Bordeaux, Toulouse, Chambéry…) para entender la energía solar y aprender a ensamblar un horno (kit montado en 1h30) y cocinar con él. « Al principio, recibíamos principalmente solicitudes de promotores de proyecto », recuerda Vincent Dulong. « Hoy, la mitad de los participantes desean aprender para su uso personal ».
Sin embargo, el desarrollo de esta herramienta no será tan rápido como en los países latinoamericanos donde la necesidad es más urgente. Según Vincent Dulong, el presidente Evo Morales ya anuncio la creación de 100.000 hornos solares de aquí a 2012…

Original: http://humanityy.com/es/blog/ecologia/el-horno-solar-una-oportunidad-para-el-desarrollo/#more-1855. Traducido de: Le cuiseur solaire : un fort levier de développement

1 comentario:

ARANDAX dijo...

Todo lo que se pueda hacer para ahorrar y que sirva para vivir mejor es bueno. Así que a inventar...
saludos